Envejecer llega en oleadas. Un día te sientes bien, y al siguiente empiezas a notar rigidez, dolores o que moverte ya no es tan fácil como antes, especialmente cuando pasas de los 40 o 60. Si has sentido esos cambios poco a poco, no estás solo. Pero aquí va lo bueno: puedes recuperar tu libertad de movimiento y hasta sentirte más joven, fuerte, con más energía y reducir en gran manera tus dolores.
El secreto está en los estiramientos y la flexibilidad. No se trata solo de tocarte los pies o hacer posturas de yoga. Es poder moverte con facilidad, agacharte, levantar a tus hijos o nietos, y disfrutar las actividades que te gustan. Es cierto que con el tiempo muchos perdemos ese movimiento natural, pero no te preocupes, nunca es tarde para darle la vuelta.
Mira esto, seguro no lo sabías
- Las posturas de yoga se ven súper flexibles, pero no siempre te ayudan a lograr flexibilidad.
- La mitad de los avances en flexibilidad vienen de entrenar tu sistema nervioso, no de estirar los músculos.
- Muchos instructores de yoga o fitness entrenan con métodos diferentes a los que enseñan en clase.
- Los estiramientos que conocemos son más calentamientos que prácticas reales de flexibilidad.
- Lo que comes también influye en cómo tu cuerpo responde al estiramiento.
- Hay formas probadas para mejorar la flexibilidad, pero la mayoría no las conoce.
Sentirte rígido puede ser frustrante, ya sea cuando viajas, haces lo que te gusta o simplemente al sentarte en el suelo y levantarte. Si eso te suena familiar, tranquilo: no estás atrapado para siempre. Con las herramientas y el enfoque adecuados, puedes moverte mejor, sentirte mejor y disfrutar más. ¿Te animas a hacerlo juntos?